domingo, 20 de mayo de 2012

Derecho a soñar.


¿Qué tal si deliramos por un ratito?¿Qué tal si clavamos los ojos mas allá de la infamia para adivinar otro mundo posible? El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones. En las calles los automóviles serán aplastados por los perros. La gente no será manejada por el automóvil ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado ni será tampoco mirada por el televisor. El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia y será tratado como la lavadora o la plancha. Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar en vez de vivir por vivir no mas. Como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega. En ningún país quedarán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar , sino los que quieran cumplirlo. Nadie vivirá para trabajar, pero todos trabajaremos para vivir. Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la calidad de cosas. Los cocineros no creerán que a las langostas les encantan que las hiervan vivas. Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas. La solemnidad se dejará de creer que es una virtud. Y nadie nadie, tomará enserio a alguien que no sea capaz de tomarse el pelo. La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes. Y ni por defuncion ni por fortuna sé convertirá el canalla en virtuoso caballero. La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio. Porque la comida y la comunicación son derechos humanos. Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión. Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura. Porque no habrá niños de la calle. Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero. Porque no habrá niños ricos. La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla. Y la policía no será la maldición de quien no pueda comprarla. La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse. Bien pegaditas. Espalda contra espalda.En Argentina las Locas de Plaza de Mayo, serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria. La Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo. La Iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado al de allí arriba: amarás a la naturaleza de la que formas parte. Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma. Los desesperados serán esperados. Y los perdidos... encontrados, porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar. Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia. Hayan nacido cuando hayan nacido. O hayan vivido dónde hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa y del tiempo.Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el privilegio aburrido de los dioses. Pero en este mundo... en este mundo chamuscado y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última.

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